Registro e identificación de operadores económicos (EORI): guía completa

Última actualización: 15 enero 2026
  • El número EORI identifica de forma única a los operadores económicos ante las aduanas de la UE y es obligatorio para importar o exportar de forma profesional.
  • Su obtención suele ser sencilla y en España, en muchos casos, se asigna automáticamente a partir del NIF-IVA, pudiendo verificarse en la web de la AEAT y de la Comisión Europea.
  • El EORI se diferencia del NIF, del VAT y del ROI porque se centra solo en la gestión aduanera, aunque se complementa con ellos para cubrir las obligaciones fiscales y comerciales.
  • Operar sin EORI válido bloquea los despachos y puede acarrear sanciones, mientras que tenerlo en regla facilita los trámites y mejora la seguridad y trazabilidad en el comercio exterior.

Información sobre el número EORI

Si te mueves en el mundo de la importación y la exportación, tarde o temprano te vas a topar con el número EORI y su registro como operador económico. Es uno de esos trámites que parecen un poco farragosos al principio, pero que en la práctica son bastante sencillos cuando sabes qué es, para qué sirve y cómo se gestiona ante la aduana.

Conviene tener claro que sin EORI no hay despacho aduanero posible en la Unión Europea para quienes actúan como exportadores o importadores habituales. Por eso, entender bien el sistema de Registro e Identificación de Operadores Económicos (EORI), qué obligaciones conlleva y cómo encaja con otros números como el NIF, el ROI o el VAT, es clave para evitar retrasos, sanciones o bloqueos de mercancías en frontera.

Qué es el número EORI y qué operador económico necesita registrarse

El EORI (Economic Operator Registration and Identification) es un número de identificación único dentro del territorio aduanero de la Unión Europea, asignado por una autoridad aduanera a cada operador económico. Dicho de forma sencilla, es el código que utiliza la aduana para saber quién está detrás de las operaciones de importación y exportación.

El Código Aduanero de la Unión (CAU) define al operador económico como la persona que, en el ejercicio de su actividad profesional, participa en operaciones sujetas a la normativa aduanera. Es decir, cualquier empresa (o autónomo) que importe o exporte mercancías con carácter profesional entra en esta categoría.

Este número es único, intransferible y válido en todos los Estados miembros de la UE. Una vez que tu empresa (o tú como persona física que actúa profesionalmente) dispones de un EORI asignado en un país miembro, podrás utilizarlo en cualquier otro Estado de la Unión para todas tus gestiones aduaneras.

No hay que confundir el EORI con la figura de Operador Económico Autorizado (OEA). Todos los operadores que intervienen en operaciones aduaneras deben tener número EORI, pero solo aquellos que lo soliciten y cumplan requisitos más exigentes obtendrán el certificado de OEA, que da acceso a una serie de ventajas y simplificaciones en materia de seguridad, controles y despachos.

En definitiva, el EORI funciona como el DNI aduanero del operador económico, mientras que el estatuto OEA sería algo así como un “sello de confianza” adicional que no es obligatorio, pero sí muy recomendable para quienes tienen un volumen relevante de operaciones.

Registro e identificación de operadores económicos EORI

Para qué sirve el EORI en la práctica

El objetivo principal del EORI es identificar de forma rápida y segura a los operadores en todas las aduanas de la UE. Cada vez que se presenta una declaración de importación, exportación u otro trámite aduanero, se incluye este número para asociar la operación con un sujeto concreto.

Gracias a este sistema unificado, las autoridades aduaneras pueden gestionar mejor el riesgo, la seguridad y la trazabilidad de las mercancías. El uso de un código único por operador hace mucho más sencillo seguir el rastro de las operaciones, cruzar datos y detectar posibles incoherencias o fraudes.

Para las empresas, el EORI es una pieza clave para agilizar los procedimientos aduaneros y reducir tiempos de despacho. Al tener identificado desde el principio al importador o exportador, las aduanas pueden automatizar procesos, aplicar controles selectivos y evitar duplicidades en el intercambio de información.

En la práctica, si tu empresa no dispone de EORI y debe figurar como exportador o importador en un despacho aduanero, el envío no se podrá despachar y quedará retenido hasta que se resuelva la situación. Esto se aplica tanto a operaciones en puertos como en aeropuertos o fronteras terrestres dentro del territorio aduanero de la UE.

Además, el EORI se integra con otros sistemas electrónicos de la Unión, lo que permite que todo el flujo documental (declaraciones, autorizaciones, regímenes aduaneros especiales, etc.) quede vinculado a ese mismo código, simplificando la gestión y el archivo tanto para la aduana como para la empresa.

Importancia del EORI en el comercio internacional y relación con el Brexit

En el contexto actual, el EORI se ha convertido en un elemento imprescindible para operar con normalidad en el comercio internacional cuando intervienen aduanas de la Unión Europea. Las empresas que importan o exportan de manera habitual necesitan que sus datos estén correctamente registrados para evitar sorpresas.

Su importancia se ha puesto especialmente de manifiesto tras el Brexit y la salida del Reino Unido del mercado interior europeo. Desde el 1 de enero de 2021, cualquier operación de despacho aduanero entre la UE y Reino Unido exige que el operador que expide o recibe la mercancía esté identificado mediante un número EORI válido.

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Esto significa que tanto las empresas de la UE que comercian con Reino Unido, como las empresas británicas que exportan a la Unión, necesitan un EORI reconocido por la aduana con la que operan. De lo contrario, los envíos no podrán ser despachados, provocando retrasos, almacenamiento no previsto y posibles recargos.

En un plano más general, el EORI contribuye a que las operaciones de importación y exportación se realicen de manera fluida y conforme a las normas aduaneras. Ayuda a minimizar errores en las declaraciones, reduce el riesgo de sanciones por incumplimientos formales y da seguridad jurídica al operador.

Al mismo tiempo, este sistema único de identificación refuerza la trazabilidad de las transacciones y la protección frente a actividades ilícitas, algo cada vez más relevante en un entorno global donde el control sobre las cadenas de suministro cobra un peso enorme.

Composición del número EORI: cómo se forma y ejemplos

En la mayoría de países de la Unión, el número EORI se construye de forma bastante intuitiva: suele estar formado por el código ISO de dos letras del país (por ejemplo, ES para España, PT para Portugal, etc.) seguido de los dígitos del NIF o número fiscal del operador.

En el caso de España, el EORI típico de una empresa se compone de las letras ES seguidas de su NIF. Por ejemplo, una sociedad anónima con NIF A12345678 tendrá un EORI con formato ESA12345678. Este número será válido en todas las aduanas de la Unión una vez esté correctamente registrado.

En Portugal, los operadores económicos establecidos en el país no necesitan pedir el EORI de forma expresa, ya que se genera automáticamente a partir del Número de Identificación Fiscal (NIF). Es decir, la propia administración vincula el EORI al NIF y lo incorpora a sus bases de datos cuando se registra a efectos aduaneros.

Aunque la estructura general es bastante homogénea, es importante recordar que cada Estado miembro gestiona el alta inicial y la vinculación con sus propios registros internos. Por eso, conviene comprobar siempre en la web de la aduana o de la Agencia Tributaria correspondiente cuál es la composición exacta en cada país.

En cualquier caso, una vez asignado, el EORI es único y se mantiene para todas las operaciones futuras, sin duplicidades ni cambios, salvo que la propia administración deba modificarlo por motivos legales muy concretos.

Cuándo es obligatorio tener EORI y qué excepciones existen

El EORI es obligatorio para todas las empresas y personas físicas que realicen operaciones de importación o exportación en la UE cuando actúan como operadores económicos. Esto incluye tanto a sociedades mercantiles como a autónomos que realizan estas actividades en el desarrollo de su negocio.

La obligación se extiende a cualquier trámite aduanero vinculado al comercio internacional: presentación de declaraciones de importación o exportación, solicitud de regímenes aduaneros especiales, emisión de determinados documentos de transporte, peticiones de autorizaciones, etc.

En muchos casos, las empresas ya disponen de un EORI sin saberlo, porque la administración lo asigna de manera automática al realizar la primera operación aduanera o al inscribirse en ciertos registros fiscales (como el IVA intracomunitario). Aun así, es esencial comprobar su existencia y validez antes de iniciar operaciones.

Hay, sin embargo, ciertas excepciones pensadas para particulares que no se dedican profesionalmente al comercio. Por ejemplo, en España la Agencia Tributaria permite que una persona física realice hasta cinco operaciones aduaneras al año sin necesidad de disponer de número EORI, siempre que se trate de envíos minoristas o no vinculados a una actividad económica continuada.

También se da el caso de operadores no establecidos en la UE. En principio, no están obligados a tener EORI si no están legalmente establecidos en territorio comunitario; sin embargo, en cuanto realizan una operación que requiera despacho en la Unión, la práctica habitual es que se les exija un número EORI expedido por el país donde tiene lugar aquella primera operación o en el que cuenten con representación fiscal.

Empresas y personas fuera de la UE: representación fiscal y vinculación con NIF

Cuando una empresa tiene su sede fuera de la Unión Europea pero dispone de representación fiscal en un Estado miembro, la cosa cambia. En estos casos, debe contar con un número EORI y asegurarse de que está correctamente vinculado al número de identificación fiscal que haya obtenido en ese país (por ejemplo, un NIF español o un NIF portugués a efectos de IVA).

Esto aplica también a operadores de terceros países que, sin tener establecimiento permanente, realizan operaciones aduaneras con cierta frecuencia en territorio de la UE. Para poder operar con normalidad, necesitan que su EORI esté asociado a ese NIF local que figura en sus facturas y declaraciones.

En España, por ejemplo, si una empresa extranjera ha obtenido número de IVA español o cuenta con representación fiscal, seguirá utilizando el EORI emitido en su país de origen, pero deberá solicitar la vinculación entre ese EORI y el NIF asignado en España. Este trámite se realiza ante la aduana y es imprescindible para que los despachos se tramiten sin incidencias.

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En el caso de personas extranjeras residentes en España que quieran realizar algún despacho de mercancías, tampoco basta con disponer solo de un EORI: es necesario enlazar ese EORI con el NIF o NIE español para que la aduana pueda identificar debidamente al operador en sus bases de datos.

Sin esa vinculación formal, no podrán iniciar sus operaciones de importación o exportación de forma correcta, aunque tengan un EORI válido expedido en otro país de la UE o en su país de origen, si existe un acuerdo o sistema equivalente.

Documentación y datos necesarios para solicitar el EORI

El registro para obtener el EORI suele ser bastante simple, pero exige aportar una serie de datos básicos para que la aduana pueda identificar correctamente al operador económico. Normalmente se solicita:

  • Nombre y apellidos completos si se trata de un particular, o denominación social completa si es una empresa.
  • Fecha de nacimiento en el caso de personas físicas, o fecha de constitución para las sociedades.
  • Domicilio fiscal registrado en el país donde se solicita el EORI, que en España será el que conste en la Agencia Tributaria.
  • Tipo de figura jurídica del solicitante, es decir, si es persona física, persona jurídica, asociación u otra forma de entidad reconocida.

Además de estos datos, la autoridad aduanera puede pedir información adicional, como el NIF, número de IVA, registro mercantil u otros documentos acreditativos, especialmente en el caso de empresas nuevas o de operadores establecidos fuera de la Unión.

Todo este proceso persigue que la administración disponga de una ficha fiable de cada operador, de forma que cualquier operación aduanera posterior quede perfectamente asociada a ese mismo número EORI sin margen para confusiones.

Cómo obtener el número EORI en España y otros States miembros

El procedimiento concreto para obtener el EORI depende del país de la UE donde esté establecido el operador o donde vaya a realizar su primera operación de importación o exportación. No obstante, la filosofía general es muy parecida en todos los Estados miembros.

En España, la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) ha dado de alta de oficio a un porcentaje muy elevado de las PYMES en la base de datos EORI, asignando el número coincidente con su NIF-IVA. Además, cuando una sociedad anónima (S.A.) o limitada (S.L.) realiza su primer despacho, el sistema suele generar el EORI de manera automática.

Pese a ello, siempre es recomendable comprobar en la web de Aduanas de la AEAT si el número ya existe y está activo. Si no lo está, se puede solicitar fácilmente de forma telemática, normalmente a través de la Sede electrónica utilizando certificado digital, DNIe o sistema Cl@ve.

De forma general, el procedimiento en España pasa por:

  1. Acceder al portal de la Agencia Tributaria y entrar en el apartado de Aduanas.
  2. Seleccionar el trámite de “Registros y censos: solicitud de alta del número de registro e identificación de operadores económicos (EORI)”
  3. Elegir la opción “Alta de EORI español” para operadores establecidos en España.
  4. Rellenar los datos requeridos e identificarte mediante certificado digital, DNIe o Cl@ve.

Una vez finalizada la solicitud, el alta suele resolverse en un plazo muy breve. En muchos casos el número puede utilizarse prácticamente de inmediato; en otros, la administración indica un plazo máximo orientativo, que suele rondar las 48 horas para que quede operativo en todos los sistemas.

En el resto de países de la UE el enfoque es similar: la empresa solicita el EORI a la autoridad aduanera nacional, a menudo mediante plataformas en línea, aportando NIF, datos registrales y una mínima descripción de su actividad de comercio exterior.

Plazos de activación, validación y uso del EORI

Una vez solicitada el alta, el número EORI no solo debe generarse, sino quedar correctamente activado en las bases de datos para que pueda usarse en los sistemas electrónicos de toda la Unión Europea.

En España y en muchos otros Estados miembros, se maneja un plazo aproximado de entre 24 y 48 horas desde que se completa el trámite para que el registro esté plenamente operativo. No obstante, es habitual que la activación sea prácticamente inmediata y el operador pueda realizar despachos en muy poco tiempo.

Para asegurarte de que todo está en orden, conviene realizar una verificación de la validez del número EORI antes de iniciar una operación importante. Esta comprobación se puede hacer a través de la base de datos pública de la Comisión Europea (Fiscalidad y Unión Aduanera), introduciendo el EORI en el formulario de consulta.

El sistema indicará si el número es válido, está activo y correctamente vinculado al operador. Esta verificación es muy útil no solo para revisar tu propio EORI, sino también para comprobar el de proveedores, clientes o socios comerciales dentro de la UE antes de cerrar operaciones.

Sin este chequeo previo, existe el riesgo de que al presentar una declaración aduanera el sistema devuelva errores por inconsistencias en el registro del operador, generando retrasos y posibles costes adicionales.

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Diferencias entre EORI, NIF, VAT y ROI

Es muy frecuente que se mezclen conceptos y que haya cierta confusión entre EORI, NIF, VAT (número de IVA) y ROI/VIES. Aunque todos son identificadores utilizados en el ámbito fiscal y comercial, cada uno tiene un propósito distinto.

El EORI se centra exclusivamente en la identificación aduanera. Es el número que se utiliza para relacionar a un operador con todas sus operaciones de importación, exportación y otros regímenes aduaneros en la UE.

El NIF (Número de Identificación Fiscal) sirve para identificar a personas físicas y jurídicas en el ámbito interno de un país, a efectos fiscales y tributarios nacionales. En España, por ejemplo, es el número que se declara en el IRPF, el Impuesto de Sociedades o el IVA interno.

El VAT o número de IVA (ya sea nacional o intracomunitario) se refiere al sistema de Impuesto sobre el Valor Añadido que grava las transacciones de bienes y servicios. Es un identificador pensado para controlar la tributación del IVA en las operaciones internas e intracomunitarias, no para la gestión aduanera de importaciones y exportaciones con terceros países.

Por su parte, el ROI (Registro de Operadores Intracomunitarios), también conocido como VIES, es el censo específico donde se inscriben las empresas que realizan operaciones intracomunitarias de bienes y servicios. Estar en el ROI implica que tu NIF-IVA se puede verificar en la base de datos VIES, lo cual es imprescindible para facturar sin IVA entre países de la UE cuando se cumplen los requisitos.

Resumiendo su función: el EORI es la llave de acceso a las aduanas, el NIF te identifica a nivel fiscal interno, el VAT gestiona el IVA y el ROI/VIES censa a quienes comercian dentro de la UE sin fronteras aduaneras. Son sistemas que se complementan, pero no se sustituyen entre sí.

Relación entre EORI y Operador Económico Autorizado (OEA)

Aunque a veces se mencionan juntos, EORI y OEA no son lo mismo. Todos los operadores económicos que realizan operaciones aduaneras en la UE deben contar con número EORI, pero solo una parte de ellos decide solicitar el estatuto de Operador Económico Autorizado.

El OEA es una certificación que reconoce a determinados operadores como socios de confianza de la aduana en términos de seguridad, solvencia y cumplimiento normativo. Conseguirla implica superar un proceso de evaluación más profundo que el simple registro EORI.

Quienes obtienen este estatuto suelen disfrutar de ventajas en las operaciones aduaneras en toda la Unión Europea: menos controles físicos y documentales, prioridad en los controles que sí se realizan, acceso a simplificaciones específicas, reconocimiento mutuo con otros países, etc.

Mientras que el EORI es obligatorio para todo aquel que actúa como operador económico, el OEA es totalmente voluntario. Sin embargo, para empresas con un volumen elevado de comercio exterior o cadenas logísticas complejas, suele ser una herramienta muy útil para ganar competitividad.

En cualquier caso, la base sobre la que se construye todo es siempre el registro previo en el sistema EORI, ya que sin ese número la aduana ni siquiera puede empezar a valorar la solicitud del estatuto de Operador Económico Autorizado.

Consecuencias de operar sin EORI y ventajas de tenerlo en regla

Intentar realizar operaciones de importación o exportación en la Unión Europea sin disponer de un EORI válido y activo es una receta segura para tener problemas en aduanas. La consecuencia más inmediata es la imposibilidad de despachar la mercancía.

El envío puede quedarse retenido en el puerto, aeropuerto o frontera hasta que se regularice la situación, lo que implica costes de almacenamiento, demoras en las entregas y posibles penalizaciones contractuales con clientes o proveedores.

A nivel formal, la falta de EORI o el uso de un número incorrecto puede ser considerada una infracción aduanera, susceptible de sanciones económicas en función de la normativa de cada país. Además, genera una mala imagen ante las autoridades y complica cualquier intento posterior de acceder a simplificaciones como las ligadas al estatuto OEA.

Por el contrario, contar con un EORI correctamente dado de alta y verificado permite integrarse plenamente en los sistemas electrónicos de la aduana, agilizando las declaraciones y reduciendo el riesgo de errores. Esto se traduce en menos bloqueos, menor carga administrativa y una cadena logística más fluida.

En definitiva, para cualquier empresa que se tome en serio su actividad de comercio exterior, tener el EORI en orden es una condición básica, al mismo nivel que disponer de la documentación de transporte adecuada o de un buen agente de aduanas que asesore en el día a día.

Todo este entramado alrededor del número EORI —su definición, quién lo necesita, cómo se solicita, las diferencias con NIF, VAT y ROI, y su papel tras el Brexit y en el marco del CAU— conforma una pieza central del comercio internacional en la Unión Europea: entenderlo y gestionarlo bien es la mejor forma de asegurarse de que las operaciones aduaneras no se conviertan en un obstáculo, sino en un proceso rutinario y previsible dentro de la estrategia logística y fiscal de cualquier operador económico.

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