- Las agencias de evaluación universitaria, con ANECA y la CNEAI a la cabeza, valoran investigación, docencia, transferencia y gestión para regular la carrera académica y los sexenios.
- Los programas CNEAI, ACADEMIA y PEP estructuran la evaluación del profesorado para tramos de investigación, acceso a cuerpos docentes y figuras contractuales.
- Los sexenios reconocen tramos de seis años de actividad investigadora o de transferencia y se traducen en complementos retributivos y prestigio profesional.
- Índices de impacto, cuartiles, citas, índice h y otros indicios de calidad son esenciales para documentar adecuadamente los méritos que exigen las convocatorias.
La evaluación de la actividad investigadora y la acreditación del profesorado se ha convertido en una pieza clave de la carrera académica en España. Quien quiera estabilizarse en la universidad, progresar hacia cuerpos docentes universitarios o mejorar sus retribuciones tiene que convivir, sí o sí, con términos como sexenios, tramos de investigación, acreditación a titular o cátedra, y con siglas tan conocidas como ANECA, CNEAI, ACADEMIA o PEP.
En este contexto, entender qué se evalúa, quién lo evalúa y cómo se acreditan los méritos es fundamental para planificar la trayectoria docente e investigadora con algo de cabeza y no ir dando palos de ciego. A lo largo de este artículo se desgranan las funciones de las principales agencias, el papel de los sexenios, la relación entre evaluación y complementos salariales, y qué recursos existen para localizar los famosos “indicios de calidad” que tanto pesan en estas evaluaciones.
Qué es la evaluación de la actividad investigadora y para qué sirve
Cuando se habla de evaluación de la actividad investigadora en el sistema universitario español se hace referencia, sobre todo, al proceso mediante el cual se reconocen tramos de investigación o transferencia, conocidos popularmente como sexenios. Se trata de periodos de seis años de actividad investigadora evaluados por una comisión específica y, si el resultado es positivo, dan derecho a un complemento retributivo ligado a la productividad investigadora.
Esta evaluación se dirige principalmente al profesorado universitario y al personal investigador perteneciente a escalas científicas de los organismos públicos de investigación de la Administración General del Estado. Es decir, no solo afecta a quienes están en las universidades, sino también a personal científico de organismos como el CSIC y otros centros públicos de investigación.
El reconocimiento de sexenios está íntimamente ligado a la carrera académica, porque una parte muy importante de la promoción interna, el acceso a plazas estables y la obtención de determinados complementos salariales depende de acreditar una trayectoria investigadora sólida. De ahí que, para muchos docentes e investigadores, la evaluación de la actividad investigadora sea casi tan importante como la propia producción científica.
Además, la estructura de evaluación por tramos de seis años introduce una lógica de planificación a medio plazo: los investigadores organizan su agenda de publicaciones, proyectos y transferencia teniendo en mente los periodos de referencia que después van a ser examinados. Esto convierte la evaluación en un elemento que condiciona prácticas, ritmos de publicación y, en general, la forma de entender la productividad académica.
La Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora (CNEAI)
El organismo que se encarga específicamente de la evaluación de los tramos de investigación y transferencia es la Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora (CNEAI). Esta comisión funciona como Unidad de Sexenios dentro de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) y asume la responsabilidad de examinar las solicitudes que presentan profesores universitarios y personal de escalas científicas de los organismos públicos de investigación.
La CNEAI analiza la actividad realizada durante un determinado periodo (normalmente seis años consecutivos) y decide si esa trayectoria merece el reconocimiento de un tramo de investigación o de transferencia. El objetivo último es que a quienes superen la evaluación se les reconozca un complemento de productividad que popularmente se conoce como sexenio. Este complemento tiene un impacto directo en la nómina y también en el prestigio académico.
La comisión estructura su trabajo en distintos campos de evaluación, adaptando los criterios a las particularidades de cada área de conocimiento. Aun así, en términos generales se presta una gran atención a aspectos como publicaciones en revistas de impacto, citas recibidas, contribuciones en congresos relevantes, monografías de referencia y resultados de transferencia del conocimiento. En los últimos años, además, se ha ido abriendo paso la valoración de indicadores más diversos, especialmente en el ámbito de la transferencia.
La CNEAI actúa como órgano instructor en las convocatorias de sexenios, proponiendo las resoluciones de evaluación positiva o negativa. Estas convocatorias suelen publicarse con un calendario muy definido, con un periodo de presentación de solicitudes que se abre y se cierra en fechas concretas, por lo que es vital para el profesorado estar atento a las resoluciones oficiales y a los plazos que se fijan en cada año académico.
ANECA: la agencia estatal de evaluación, calidad y acreditación
La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) es un organismo autónomo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Nació a partir de la transformación de la antigua fundación ANECA en organismo público, tal y como recoge la Ley 15/2014, de racionalización del Sector Público y otras medidas de reforma administrativa. Su misión central es contribuir a mejorar la calidad del sistema de educación superior mediante procesos de evaluación, certificación y acreditación de enseñanzas, profesorado e instituciones.
En el ámbito específico del profesorado universitario, ANECA desarrolla varias líneas de trabajo fundamentales: evaluación de la actividad investigadora (a través de la CNEAI), acreditación para el acceso a cuerpos docentes universitarios y evaluación para figuras contractuales. Todo ello se enmarca en los objetivos de mejora continua, alineación con el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y promoción de un modelo coherente de carrera docente e investigadora.
En cumplimiento de la normativa vigente sobre profesorado universitario, los programas de evaluación de ANECA valoran de manera integrada los méritos de investigación, docencia, transferencia y gestión académica. Estos programas son la puerta de entrada a muchas figuras de profesorado, tanto funcionarial como contratado, y también determinan el acceso a determinados complementos retributivos asociados a la calidad de la actividad desempeñada.
Además de la evaluación del profesorado, ANECA desarrolla planes estratégicos para reforzar la transparencia y la calidad del sistema, como el Plan de Acción 2024-2027 en el marco de COARA, alineado con las recomendaciones europeas sobre reforma de la evaluación de la investigación. Todo ello se orienta a que los procesos de acreditación y evaluación sean cada vez más claros, comparables internacionalmente y menos dependientes de un único indicador.
Programas de evaluación del profesorado: CNEAI, ACADEMIA y PEP
Para canalizar las distintas modalidades de evaluación, ANECA ha estructurado su actuación en varios programas específicos que cubren momentos diferentes de la carrera académica. Cada programa se centra en un perfil profesional y valora de forma ponderada méritos académicos y científicos ajustados a ese perfil.
El primero es el ya mencionado programa de CNEAI, que se ocupa exclusivamente de la evaluación de la actividad investigadora con vistas al reconocimiento de sexenios. En este caso se examinan los méritos de investigación y, de forma creciente, de transferencia, para conceder los tramos de investigación o transferencia que llevan asociados complementos retributivos. No se trata de una acreditación para acceder a un puesto, sino de un reconocimiento de productividad dentro de una plaza ya desempeñada.
El programa ACADEMIA, por su parte, realiza la evaluación curricular necesaria para obtener la acreditación para el acceso a los cuerpos docentes universitarios de Profesor Titular de Universidad y Catedrático de Universidad. Aquí se valoran de forma conjunta los méritos de investigación, docencia, transferencia del conocimiento y gestión universitaria. Obtener esta acreditación es un requisito previo imprescindible para poder presentarse a plazas de titular o catedrático en las universidades públicas.
El programa PEP (Programa de Evaluación del Profesorado) se dirige a quienes aspiran a figuras de profesorado contratado, como Profesor Contratado Doctor, Profesor de Universidad Privada y Profesor Ayudante Doctor. En este caso, la evaluación se centra en la formación académica, la actividad investigadora y la experiencia docente, ajustando los criterios al nivel de cada categoría. Sin una evaluación positiva de PEP resulta muy difícil acceder a estas figuras contractuales en condiciones competitivas.
En conjunto, estos programas permiten articular una carrera académica escalonada, desde las primeras figuras de profesorado ayudante hasta los cuerpos docentes de mayor rango. Al mismo tiempo, garantizan un cierto estándar de calidad en investigación, docencia y transferencia, alineado con las exigencias del sistema universitario español y con las referencias del EEES.
Sexenios, tramos de investigación y complementos retributivos
Los llamados sexenios son, en esencia, tramos de seis años de actividad investigadora o de transferencia que han sido evaluados positivamente por la CNEAI. Cada tramo reconocido se traduce en un complemento de productividad que se suma al salario base y otros conceptos retributivos del profesorado o del personal investigador.
La lógica de este sistema es sencilla: se pretende incentivar una producción científica y de transferencia de calidad, premiando a quienes mantienen una trayectoria sostenida en el tiempo. La existencia de varios tramos acumulables a lo largo de la carrera hace que el profesorado tenga motivos para seguir publicando, liderando proyectos y generando resultados relevantes incluso una vez alcanzada la estabilidad laboral.
En el caso del profesorado universitario funcionario, existe asimismo la posibilidad de solicitar la convalidación de evaluaciones positivas de tramos de actividad investigadora que se hubieran reconocido antes de acceder a la función pública. Es decir, si alguien obtuvo el reconocimiento de un sexenio estando en otra situación profesional, puede pedir que se le convalide una vez que accede a un cuerpo docente universitario.
Para el profesorado contratado doctor permanente, las universidades que cuentan con convenio en vigor con ANECA pueden presentar las solicitudes de evaluación de tramos de investigación de su personal contratado doctor y contratado doctor interino. En estos casos, la coordinación entre universidad y agencia de evaluación es esencial para que los plazos, la documentación y los criterios se apliquen correctamente.
Además de los sexenios estatales, muchas universidades han desarrollado sus propios complementos retributivos ligados a evaluaciones internas, que en ocasiones se basan en la misma documentación o en evaluaciones previamente realizadas por ANECA. De este modo, la actividad investigadora y de transferencia tiene un peso cada vez mayor en la estructura salarial global del profesorado.
Agencias de evaluación universitaria: ANECA y ACCUA
La responsabilidad de la evaluación de la actividad investigadora, la acreditación del profesorado y el reconocimiento de tramos recae en un conjunto de agencias de evaluación universitaria que operan a distintos niveles: estatal y autonómico. Aunque cada una tiene sus competencias, comparten el objetivo de promover la calidad del sistema universitario y científico.
A nivel estatal, ANECA actúa como la agencia de referencia. Se encarga de las actividades de evaluación, certificación y acreditación del sistema universitario español con la finalidad de impulsar su mejora continua y su adaptación al EEES. Sus programas de evaluación del profesorado (CNEAI, ACADEMIA, PEP) son el eje vertebrador de gran parte de la carrera académica en el conjunto del Estado.
A nivel autonómico existen agencias propias, como la Agencia para la Calidad Científica y Universitaria de Andalucía (ACCUA). Esta agencia nace con la finalidad de promover la calidad del Sistema Andaluz del Conocimiento de acuerdo con estándares científicos y académicos internacionales, proporcionando a universidades, centros de enseñanza superior, instituciones de investigación y demás agentes del sistema andaluz los criterios y referencias de calidad que necesitan para cumplir su función social.
Entre los objetivos de ACCUA se encuentra la identificación y consolidación de las mejores prácticas en los procesos de evaluación y acreditación de la calidad científica y universitaria. De esta manera, se busca garantizar que las decisiones sobre profesorado, programas formativos e instituciones de educación superior se apoyen en criterios homogéneos, transparentes y comparables.
El entramado de agencias estatales y autonómicas configura un sistema en el que la calidad y la rendición de cuentas ocupan un lugar central. Para el profesorado, esto implica tener que cumplir requisitos definidos tanto por ANECA como, en su caso, por la agencia de su comunidad autónoma, si existe, coordinando así múltiples procesos de evaluación a lo largo de su trayectoria profesional.
Evaluación, acreditación y acceso a los cuerpos docentes universitarios
La evaluación de la actividad investigadora está estrechamente ligada a los procesos de acreditación para el acceso a los cuerpos docentes universitarios. Para poder concursar a plazas de Profesor Titular de Universidad o de Catedrático de Universidad en instituciones públicas es imprescindible contar con una acreditación previa emitida por ANECA u otra agencia reconocida.
En este campo, el programa ACADEMIA juega un papel esencial, ya que analiza los méritos curriculares de investigación, docencia, gestión y transferencia para decidir si una persona está capacitada para acceder a esos cuerpos docentes. La valoración se realiza en función de un baremo que contempla publicaciones de impacto, experiencia docente contrastada, participación en proyectos competitivos, actividades de transferencia y responsabilidades de gestión universitaria, entre otros elementos.
De forma paralela, el programa PEP se ocupa de la acreditación para figuras contractuales como Profesor Contratado Doctor, Profesor Ayudante Doctor o Profesor de Universidad Privada. Aunque el nivel de exigencia puede diferir del de ACADEMIA, el esquema es similar: se evalúan méritos de investigación y docencia, además de la formación académica acreditada, para decidir si la persona solicitante cumple los estándares requeridos.
El reconocimiento de tramos de investigación o transferencia y la acreditación para el acceso a los cuerpos docentes universitarios están, por tanto, íntimamente conectados. Ambos procesos los gestionan las agencias de evaluación universitaria y determinan tanto la progresión en la carrera académica como la estructura retributiva del profesorado, contribuyendo a un modelo en el que la evaluación externa y la transparencia ganan peso.
Además, en algunas universidades se realizan evaluaciones curriculares adicionales para la concesión de complementos retributivos propios, que se suman a los reconocidos por las agencias estatales o autonómicas. Esto hace que para un mismo perfil docente-investigador se crucen varias capas de evaluación, todas ellas basadas en criterios de calidad científica, docente y de transferencia.
Indicios de calidad, índices de impacto y otros indicadores clave
Uno de los puntos que más dudas genera al profesorado es cómo demostrar que su producción científica y de transferencia cumple los indicios de calidad requeridos por las agencias. Estos indicios son la evidencia cuantitativa y cualitativa de que las publicaciones, proyectos y resultados tienen un impacto relevante en la comunidad académica y en la sociedad.
Entre los indicadores más habituales destacan los índices de impacto de las revistas científicas clave, que suelen recogerse en bases de datos internacionales. La posición que ocupa una revista en su campo (cuartiles) sirve para valorar el nivel de competitividad de los artículos publicados en ella. Una revista situada en el primer cuartil, por ejemplo, suele considerarse de mayor impacto relativo dentro de su área.
También se presta atención al número de citas recibidas por los trabajos, ya que indican hasta qué punto la comunidad académica utiliza y reconoce esas publicaciones. En paralelo, el índice h (índice H) se ha convertido en una referencia muy extendida para medir simultáneamente cantidad de producción y repercusión en términos de citas.
Más allá de los artículos en revistas, se valoran otros formatos como libros y capítulos en editoriales de prestigio, patentes, contratos de transferencia, desarrollos tecnológicos, informes de impacto y un largo etcétera. En todos los casos, el objetivo es acreditar con evidencias contrastables que la producción tiene una relevancia científica, técnica o social significativa.
Para facilitar esta tarea, algunas universidades y servicios de biblioteca elaboran guías y recursos que explican cómo localizar índices de impacto, cuartiles, citas, índice h y otros indicadores. Estas guías ayudan a que el profesorado pueda documentar de manera adecuada los méritos que presentará a las diferentes convocatorias de evaluación y acreditación, evitando errores de forma que puedan perjudicar el resultado.
Otros ámbitos de actuación de ANECA en la evaluación del profesorado
Además de los programas de acreditación y de la evaluación de sexenios, ANECA lleva a cabo otras actividades de evaluación curricular relacionadas con la carrera académica y la financiación del talento investigador. Entre ellas destacan las evaluaciones de solicitudes para convocatorias de ayudas estatales de formación y movilidad.
En concreto, ANECA evalúa, por encargo del ministerio competente en materia de universidades, las solicitudes presentadas a las convocatorias de Ayudas de Formación del Profesorado Universitario (FPU). Estas ayudas son una de las principales vías de acceso al doctorado y a las primeras experiencias docentes en el sistema universitario español, por lo que el proceso de evaluación es especialmente riguroso.
Igualmente, la agencia participa en la valoración de solicitudes del Subprograma de Movilidad integrado en el Programa Estatal de Promoción del Talento y su Empleabilidad. Estas ayudas buscan fomentar estancias en centros de investigación nacionales e internacionales, lo que a su vez contribuye a mejorar la experiencia investigadora de los beneficiarios y a reforzar la internacionalización del sistema universitario.
Todo este conjunto de evaluaciones se integra en una estrategia más amplia cuyo objetivo es favorecer el desarrollo de una carrera académica coherente, desde los primeros pasos como personal en formación hasta los niveles más elevados de responsabilidad docente e investigadora. La coherencia entre los criterios utilizados en las diferentes fases resulta crucial para ofrecer una cierta predictibilidad a quienes están construyendo su perfil académico.
En paralelo, ANECA continúa revisando y actualizando sus procedimientos para adaptarlos a los cambios normativos, a las recomendaciones europeas y a las demandas de la comunidad académica, buscando un equilibrio razonable entre exigencia, transparencia y reconocimiento de la diversidad de trayectorias.
En este escenario, comprender cómo se articulan la evaluación de la actividad investigadora, la acreditación y los sexenios permite al profesorado universitario y al personal investigador planificar mejor su carrera, seleccionar con criterio dónde publicar, cómo documentar sus méritos y qué itinerarios de promoción le resultan más adecuados, reduciendo la incertidumbre que suele acompañar a estos procesos.

