Materias optativas en Educación Secundaria: guía completa para elegir

Última actualización: 25 enero 2026
  • Las materias optativas de ESO refuerzan competencias básicas y permiten profundizar en idiomas, ciencias, humanidades, tecnología y artes, adaptándose a los intereses del alumnado.
  • En 1.º, 2.º y 3.º de ESO se combinan materias comunes con optativas y materias de libre configuración autonómica como Segunda Lengua Extranjera, refuerzos de Lengua y Matemáticas, Cultura Clásica o Tecnología.
  • En 4.º de ESO las materias de opción y las optativas configuran itinerarios científico-tecnológicos, humanístico-socioeconómicos o más prácticos, clave para el acceso a Bachillerato y Formación Profesional.
  • Los centros y las administraciones regulan oferta mínima, número de alumnos, profesorado responsable y proyectos propios, y la tutoría orienta al alumnado para que elija las optativas más adecuadas.

Materias optativas en educación secundaria

Elegir materias optativas en Educación Secundaria es una de esas decisiones que marcan bastante la experiencia del alumnado en la ESO. No solo influyen en lo que se estudia cada semana, sino también en la manera en la que se va construyendo el futuro académico y profesional, desde reforzar asignaturas clave hasta abrir puertas a idiomas, tecnología, artes o proyectos más prácticos.

Aunque pueda parecer que todas las optativas son parecidas, la realidad es que cada comunidad autónoma y cada centro educativo cuenta con su propia normativa LOMLOE, oferta y organización de materias optativas. Hay optativas pensadas para reforzar Lengua o Matemáticas, otras orientadas a la excelencia, algunas vinculadas a proyectos de innovación o a la vida activa y profesional, y muchas que forman parte de itinerarios de 3.º y 4.º de ESO, incluida la diversificación curricular.

Qué son las materias optativas en la ESO y para qué sirven

Las materias optativas son aquellas que el alumnado puede elegir dentro de una oferta regulada por la Administración educativa y por cada centro, y su función principal es ampliar, reforzar o especializar la formación básica que ya aportan las materias troncales y específicas obligatorias.

En la normativa de diferentes comunidades se insiste en que las optativas deben contribuir a desarrollar los objetivos generales de la etapa de Educación Secundaria Obligatoria, ayudando a atender la diversidad de intereses, motivaciones, capacidades y ritmos de aprendizaje del alumnado, y facilitando además su transición a la vida adulta, a otros estudios universitarios o a la formación profesional.

Estas materias pueden tener enfoques muy distintos: desde el refuerzo de competencias instrumentales (Lengua y Matemáticas) para quienes tienen dificultades, hasta la profundización en contenidos más avanzados o específicos para quienes buscan un nivel más alto o quieren orientarse hacia ciertos bachilleratos o ciclos formativos.

En algunos casos, la optatividad se organiza también en forma de itinerarios u opciones de 3.º y 4.º de ESO (por ejemplo, científico-tecnológico, humanístico-socioeconómico o práctico), que combinan materias optativas con determinadas asignaturas de opción obligatoria dentro de cada vía.

Estructura general de las materias en 1.º, 2.º y 3.º de ESO

En los tres primeros cursos de la etapa, la organización suele partir de un bloque de materias comunes para todo el alumnado, sobre el que se añaden diferentes materias optativas y, en algunos casos, materias de libre configuración autonómica. La normativa estatal contempla que, a lo largo de estos tres cursos, se curse al menos una materia optativa, que puede presentarse incluso como trabajo monográfico o proyecto interdisciplinar.

Entre las materias habituales de 1.º a 3.º de ESO se incluyen, de manera combinada según el curso, asignaturas como Biología y Geología, Física y Química, Geografía e Historia, Lengua Castellana y Literatura, Lengua Extranjera, Matemáticas, Música, Educación Física, Educación Plástica, Visual y Audiovisual y Tecnología y Digitalización. Todas ellas forman la base obligatoria sobre la que se suman optativas y proyectos.

La normativa de algunas comunidades establece, por ejemplo, que en cada uno de los tres cursos todo el alumnado curse un conjunto mínimo de materias del siguiente tipo: Biología y Geología y/o Física y Química; Educación Física; Geografía e Historia; Lengua Castellana y Literatura; Lengua Extranjera; Matemáticas; y Música y/o Educación Plástica, Visual y Audiovisual. Además, se exige que la materia Tecnología y Digitalización se curse en dos cursos, y que en algún curso se imparta Educación en Valores Cívicos y Éticos.

Junto a las materias troncales y específicas, las administraciones educativas regulan una oferta de optativas que, en el conjunto de los tres primeros cursos, debe incluir al menos Cultura Clásica, una materia para el desarrollo de la competencia digital y una segunda lengua extranjera. En muchos casos se garantiza que esta segunda lengua extranjera pueda ofertarse en todos los cursos y que se facilite su continuidad a quienes la eligen.

En la organización horaria semanal, es habitual que el total ronde las 30 horas semanales en 1.º, 2.º y 3.º de ESO. En esa carga se distribuyen las troncales, las específicas, la tutoría y las materias optativas, que pueden variar de curso a curso pero siempre respetando los mínimos establecidos por la normativa autonómica.

Optativas en 1.º y 2.º de ESO: refuerzo, idiomas y primeras elecciones

En los dos primeros cursos de la ESO, las optativas tienen un claro componente de refuerzo y mejora de las competencias básicas en Lengua y Matemáticas, junto con una apuesta por los idiomas. En varias normativas autonómicas se detalla que en 1.º y 2.º se ofrecerán optativas dirigidas tanto al alumnado con dificultades como a quienes desean profundizar.

Te puede interesar:  Los mejores métodos para aprender idiomas: guía completa y práctica

Un ejemplo típico es la incorporación de Matemáticas Básicas y Habilidades Lingüísticas Básicas como optativas de apoyo para aquellos alumnos que encuentran más complicado seguir el ritmo en las asignaturas instrumentales. En paralelo, se ofrecen materias como Creación Literaria o Ampliación de Matemáticas orientadas a quienes no presentan dificultades y desean ir más allá del currículo mínimo.

La Segunda Lengua Extranjera (habitualmente francés, pero puede ser otro idioma) se configura a menudo como materia de oferta obligatoria para los centros en 1.º y 2.º de ESO. Esto significa que todos los centros deben incluirla en su catálogo de optativas, aunque no sea obligatoria para cada alumno. En muchas comunidades, el alumnado que la elige debe seguirla a lo largo de toda la etapa, salvo casos excepcionales autorizados por la dirección y el departamento didáctico correspondiente.

En algunas órdenes forales se especifica que en 1.º de ESO los centros ofrecerán todas las optativas reseñadas en la normativa (por ejemplo, Segunda Lengua Extranjera, Matemáticas Básicas, Creación Literaria), y que cada alumno cursará una materia optativa elegida entre ellas. Lo mismo se aplica a 2.º, donde el abanico puede abarcar Segunda Lengua Extranjera, Habilidades Lingüísticas Básicas y Ampliación de Matemáticas.

Estas materias, además de su función académica, se conciben como un refuerzo para mejorar el rendimiento global y reducir las tasas de repetición o abandono, al tiempo que potencian habilidades de comunicación, razonamiento, lectura y escritura que van a ser claves en toda la etapa y en estudios posteriores.

Optativas en 3.º de ESO y materias de libre configuración

En 3.º de ESO, la optatividad gana peso y se empieza a notar un cierto carácter de orientación hacia itinerarios posteriores (4.º de ESO, Bachillerato o Formación Profesional). En este curso suelen convivir optativas académicas, tecnológicas, artísticas y de emprendimiento, además de las materias autonómicas de libre configuración.

Una combinación frecuente en algunas comunidades es que en 3.º se oferten como optativas Segunda Lengua Extranjera, Tecnología y Cultura Clásica A. La normativa suele obligar a los centros a ofrecer, como mínimo, la Segunda Lengua Extranjera y Tecnología, y el alumnado elige una materia entre las que realmente se impartan en su centro.

Al mismo tiempo, aparecen materias de libre configuración autonómica, entre las que el alumnado cursa una por curso, generalmente con una carga de 2 periodos lectivos semanales. Algunos ejemplos habituales de este tipo de materias son: Conocimiento del Lenguaje, Conocimiento de las Matemáticas, Segunda Lengua Extranjera (reofertada dentro de este bloque), Control y Robótica, Iniciación a la actividad emprendedora y empresarial, Lengua y cultura china, Resolución de problemas, Taller de artes plásticas o Taller de expresión musical.

Estas materias permiten a las comunidades autónomas adaptarse a nuevas demandas sociales, tecnológicas y culturales, incorporando contenidos de robótica, emprendimiento, lenguas menos habituales o talleres creativos que complementan la formación básica del alumnado.

Además, en muchos modelos organizativos de 3.º se establece que, entre las materias específicas (Educación Plástica, Visual y Audiovisual; Tecnología; Música; Cultura Clásica), el alumno deberá cursar dos en tercer curso. Esto incrementa las posibilidades de personalizar un poco más el itinerario, combinando asignaturas de tipo artístico, tecnológico o humanístico según los intereses individuales.

Organización y optativas de 4.º de ESO

El cuarto curso de ESO tiene un carácter fuertemente orientador, ya que sirve de puente hacia Bachillerato, ciclos formativos de grado medio o la incorporación a la vida activa. Por ello, la normativa de muchas comunidades articula en este curso un sistema de materias comunes y materias de opción u optativas muy estructuradas.

Entre las materias obligatorias para todo el alumnado de 4.º suelen figurar: Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas (en modalidad A o B), Lengua Extranjera, Geografía e Historia y Educación Física, además de Religión o su alternativa donde proceda. La elección entre Matemáticas A o B se vincula a las preferencias e itinerarios académicos (por ejemplo, hacia Bachillerato científico-tecnológico o hacia vías más aplicadas).

A partir de ahí, el alumnado debe elegir un bloque de materias de opción. Algunos listados autonómicos recogen combinaciones como las siguientes: Biología y Geología, Física y Química, Digitalización, Economía y Emprendimiento, Expresión Artística, Formación y Orientación Personal y Profesional, Latín, Música, Tecnología o Segunda Lengua Extranjera. De este conjunto, a menudo se eligen tres materias, configurando un perfil más científico, humanístico, tecnológico o práctico.

Además del bloque anterior, suele añadirse una materia optativa adicional de 2 horas semanales, escogida entre materias como Filosofía, Cultura Clásica, Cultura Científica, Proyectos de Robótica o Artes Escénicas, Danza y Folclore. Esta optativa final permite rematar el itinerario con un enfoque más reflexivo, cultural, científico-divulgativo, tecnológico o artístico.

En la organización semanal de 4.º, el total de horas sigue situándose en torno a las 30 horas de clase, incluyendo la hora de tutoría. La combinación de materias comunes, materias de opción y optativas hace que 4.º de ESO sea uno de los cursos con más decisiones relevantes para el futuro del alumnado.

Te puede interesar:  Videopoemas para celebrar el Día Mundial de la Poesía

Programas de diversificación curricular y optatividad

Los programas de diversificación curricular están pensados para aquel alumnado que, tras varios cursos de ESO, presenta dificultades significativas para alcanzar los objetivos de la etapa por la vía ordinaria. La normativa permite que estos estudiantes sigan una organización diferente de las materias, más adaptada a su perfil y con un enfoque más práctico y globalizado.

Con carácter general, se regulan las condiciones de incorporación al primer curso del programa de diversificación para estudiantes que, al finalizar 2.º de ESO, no están en condiciones de promocionar y para los que la repetición no se considera la mejor opción. También pueden acceder quienes estén en 3.º en una situación similar, siempre con el visto bueno del equipo docente, el informe de orientación y la conformidad de las familias.

De manera excepcional, se contempla la incorporación al segundo curso del programa de diversificación para alumnado que, al finalizar 4.º de ESO, no haya titulado, siempre y cuando se considere que esta medida le permitirá obtener el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. En todos los casos, se requiere informe de idoneidad elaborado por los profesionales de la orientación educativa y la garantía de que el programa se completará dentro del límite de permanencia en la ESO.

El alumnado con necesidades educativas especiales también puede incorporarse a estos programas siguiendo el mismo procedimiento que el resto, siempre que se considere que la medida es beneficiosa para su progresión. Los centros deben adoptar medidas de apoyo específico para este alumnado, ajustando recursos personales y organizativos.

Una vez incorporados al programa de diversificación, los alumnos deben finalizar la enseñanza obligatoria dentro de él, aunque los equipos docentes pueden valorar, si el perfil académico y profesional del alumno así lo aconseja, proponer su paso a ciclos formativos de grado básico o a la Formación Profesional Básica, siempre que se cumplan los requisitos correspondientes.

Regulación específica de las optativas en algunas comunidades

En determinadas comunidades autónomas se han aprobado órdenes forales muy detalladas sobre las materias optativas de la ESO, fijando tanto el currículo de cada optativa como las condiciones de su impartición y la organización de las opciones de 4.º curso.

Un ejemplo clásico es la regulación que agrupa materias optativas como Segunda Lengua Extranjera, Matemáticas Básicas, Creación Literaria, Ampliación de Matemáticas, Habilidades Lingüísticas Básicas, Cultura Clásica, Literatura Universal, Geografía Económica, Informática e Iniciación Profesional-Transición a la vida activa y adulta. En su anexo se determina la oferta máxima que pueden realizar los centros y la oferta mínima obligatoria, así como las materias imprescindibles para construir las opciones de 4.º.

En esa misma línea, se explica que en 1.º y 2.º de ESO las optativas deben centrarse en potenciar las competencias lingüísticas y matemáticas, tanto para quienes tienen dificultades como para quienes no presentan problemas de aprendizaje. De este modo, se combinan optativas de refuerzo (por ejemplo, Matemáticas Básicas, Habilidades Lingüísticas Básicas) con optativas de ampliación (Ampliación de Matemáticas, Creación Literaria).

En 3.º se incluyen como optativas básicas la Segunda Lengua Extranjera, la Tecnología y una primera modalidad de Cultura Clásica (Cultura Clásica A), mientras que en 4.º se ofrecen diferentes opciones curriculares: Opción Científico-Tecnológica, Opción Humanístico-Socioeconómica y Opción Práctica y de Formación Básica, cada una con sus materias de referencia (Biología y Geología y Física y Química en la primera; Cultura Clásica, Geografía Económica y Literatura Universal en la segunda; Tecnología y Transición a la vida activa y adulta en la tercera).

Además, se establecen otras optativas de 4.º, como Segunda Lengua Extranjera, Educación Plástica y Visual, Música o Informática, junto con materias diseñadas por el centro. También se prevén combinaciones específicas según la opción escogida, por ejemplo, ofertar Literatura Universal o Cultura Clásica B a determinados itinerarios, sin exigir necesariamente haber cursado la modalidad A en 3.º.

Requisitos de oferta, grupos y profesorado de las optativas

Las normas autonómicas acostumbran a fijar un número mínimo de alumnado para que pueda impartirse una materia optativa. Es frecuente encontrar referencias a que solo se podrán impartir optativas si hay, al menos, veinte alumnos matriculados, aunque la Administración puede autorizar excepciones previa valoración de la inspección educativa.

En el caso concreto de la Segunda Lengua Extranjera, algunas órdenes forales garantizan que, una vez elegida, se asegurará su continuidad a lo largo de la etapa a los alumnos que opten por ella. También se contempla la posibilidad de incorporarse en cursos superiores (2.º, 3.º o 4.º) siempre que el departamento correspondiente valore que el alumno tiene el nivel adecuado, incluso organizando grupos con niveles diferentes si la disponibilidad de profesorado lo permite.

Respecto al profesorado, se determina qué departamentos didácticos son responsables de cada optativa: por ejemplo, la Segunda Lengua Extranjera la imparte el departamento de Lengua Extranjera; Habilidades Lingüísticas Básicas, Creación Literaria y Literatura Universal recaen en el departamento de Lengua Castellana y Literatura; Matemáticas Básicas y Ampliación de Matemáticas corresponden al departamento de Matemáticas; Cultura Clásica al departamento de Latín o Griego; Geografía Económica al departamento de Geografía e Historia, e Iniciación Profesional-Transición a la vida activa y adulta a profesorado de familias profesionales o del departamento de Tecnología.

Te puede interesar:  IA gratis para estudiantes: las mejores herramientas y cómo exprimirlas

Si un centro desea que una optativa concreta sea impartida por profesionales de otras especialidades, deberá solicitar autorización al servicio de inspección técnica y de servicios de la consejería correspondiente, justificando la idoneidad de la propuesta y la disponibilidad de recursos.

Por otra parte, la evaluación de las materias optativas se realiza de manera análoga al resto de áreas, siguiendo la normativa específica de evaluación y calificación de la ESO. Los centros tienen que incluir todas las optativas ofertadas, así como sus programaciones didácticas, en la Programación General Anual, junto a las materias propias de las opciones de 4.º curso.

Optativas definidas por los centros y proyectos innovadores

En los últimos años, varias consejerías de educación han impulsado una actualización normativa para favorecer que los centros puedan diseñar sus propias materias optativas, especialmente en los tres primeros cursos de la ESO, siempre que se ajusten a unas directrices comunes y mantengan el enfoque competencial.

Se pretende así dar cabida a iniciativas como proyectos escolares saludables, proyectos STEAM, aula de futuro o proyectos de innovación, con el objetivo de mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje, promover cambios metodológicos, fomentar la convivencia y avanzar en igualdad de género. Estas optativas definidas por los centros pueden tomar forma de trabajo monográfico, proyecto interdisciplinar o proyecto de colaboración con un servicio a la comunidad.

Organizaciones sindicales y profesionales como ANPE han defendido que, tanto en 1.º, 2.º y 3.º de ESO como en 4.º, se permita ofertar optativas basadas en trabajos monográficos o proyectos de servicio a la comunidad, y que se concreten los requisitos para su diseño en la etapa de Bachillerato. La idea es que los centros dispongan de un margen real para adaptar su oferta optativa a las características del entorno y del alumnado.

Estas propuestas conectan con la orientación general del sistema educativo hacia un aprendizaje más competencial, donde las materias optativas sirven también para trabajar habilidades transversales (trabajo en equipo, comunicación, resolución de problemas, pensamiento crítico, compromiso social, emprendimiento) a través de contextos reales o proyectos interdisciplinares.

En todo caso, para que estas optativas de centro sean autorizadas, deben presentarse con una memoria bien estructurada que detalle objetivos, competencias clave, contenidos, metodología, criterios de evaluación y recursos, ajustándose a las instrucciones dictadas por la consejería competente.

Orientación académica y elección de optativas por curso

La elección de materias optativas no se deja al azar: el tutor y el equipo docente desempeñan un papel clave en orientar al alumnado y a sus familias sobre qué optativas responden mejor a sus intereses, capacidades y necesidades formativas, especialmente en 3.º y 4.º de ESO, donde se empieza a perfilar el camino hacia etapas posteriores.

Muchos centros ponen a disposición de las familias documentos informativos, guías o fichas breves con la descripción de las optativas de cada curso, explicando los contenidos que se trabajan, la relación con otras materias de la etapa y los posibles vínculos con asignaturas de Bachillerato o de ciclos formativos. Esto resulta especialmente útil para familias que se incorporan por primera vez a la ESO con alumnado de 1.º.

Es habitual que la estructura por cursos se resuma de manera clara, indicando que en 1.º, 2.º y 3.º de ESO se elige generalmente una optativa (a veces dentro de un listado cerrado), mientras que en 4.º se incrementa el número de materias de opción y se añade una optativa adicional. En algunos centros también se especifican optativas propias para programas de diversificación en 3.º y 4.º.

Los planes de orientación educativa y los planes de acción tutorial deben prever actividades concretas (reuniones informativas, charlas, entrevistas individuales, materiales escritos o virtuales) para que la elección de optativas y opciones de 4.º no sea improvisada, sino que responda a una reflexión conjunta entre alumnado, familia y profesorado.

En este marco, las optativas se entienden como una herramienta para ajustar mejor la trayectoria académica de cada estudiante, permitiendo reforzar áreas de dificultad, experimentar con campos nuevos (robótica, emprendimiento, artes escénicas, idiomas adicionales) y construir un perfil personal y académico más coherente con sus proyectos de futuro.

Todo este entramado de materias optativas, opciones de 4.º, programas de diversificación y proyectos diseñados por los centros responde, en última instancia, a la necesidad de ofrecer una ESO más flexible, inclusiva y conectada con la realidad social y profesional. Conocer bien la normativa autonómica, la oferta concreta de cada instituto y el papel que juega la orientación educativa ayuda a aprovechar al máximo las posibilidades que brindan las optativas, tanto para mejorar el rendimiento como para abrir caminos hacia nuevas oportunidades formativas y laborales.

tipos de bachillerato
Artículo relacionado:
Tipos de Bachillerato en España: modalidades, materias y salidas