- El salario mínimo en Tailandia se fija de forma diaria, varía por provincia entre unos 330 y 400 THB y equivale a unos 236 € mensuales en 2024.
- La fijación del SMI depende de un consejo tripartito y, desde 2025, de subcomités provinciales, con subidas recientes en torno al 2,9 % y fuerte debate político.
- El salario medio ronda los 15.000 THB mensuales, muy por encima del mínimo, pero con grandes diferencias entre Bangkok y las regiones menos desarrolladas.
- Vivir solo con el salario mínimo es complicado en las grandes ciudades por el coste del alquiler y los servicios, mientras que en provincias más baratas puede resultar asumible con un estilo de vida austero.
La economía tailandesa lleva años creciendo a buen ritmo y, aun así, los sueldos de la mayoría de trabajadores si los comparamos con economías occidentales. Por eso el debate sobre el salario mínimo en Tailandia está tan presente en la agenda política, en las empresas y entre quienes se plantean mudarse allí a trabajar.
Si estás pensando en trabajar en el país, abrir un negocio o simplemente quieres entender mejor la realidad económica tailandesa, te interesa saber cuánto se cobra de salario mínimo, cómo se fija, cuánto ha subido en los últimos años y qué se puede hacer con ese dinero. A esto hay que sumar el salario medio, las enormes diferencias entre provincias y la presión de la inflación sobre el coste de la vida.
Salario mínimo interprofesional en Tailandia en 2024 y 2025
De cara a las comparativas internacionales, distintas fuentes recogen que el salario mínimo interprofesional en Tailandia para 2024 equivale a unos 236 € mensuales, es decir, alrededor de 2.832 € al año, calculado sobre 12 pagas. Esta equivalencia usa el tipo de cambio vigente y sirve para hacernos una idea del nivel retributivo respecto a Europa.
En moneda local, el baht tailandés (THB), este salario mínimo mensual para 2024 se sitúa en torno a 8.963 THB al mes, lo que implica un incremento de unos 253 THB respecto al año anterior, alrededor de un 2,9 % de subida interanual. Es un avance modesto que, sin embargo, está muy en el centro del debate político y empresarial del país.
Si miramos las clasificaciones internacionales, Tailandia figura en la parte baja de la tabla: ocupa aproximadamente el puesto 82 en el ranking mundial de salarios mínimos entre algo más de 120 países analizados. Traducido a la práctica, esto significa que se encuentra entre los países con salario mínimo más reducido dentro del grupo comparado.
Conviene recordar que el salario mínimo interprofesional (SMI) es, en esencia, la remuneración mínima obligatoria por la jornada legal de trabajo, con independencia del tipo de contrato (indefinido, temporal, parcial, etc.). En Tailandia, como en muchos otros países, se calcula de forma oficial sobre una base diaria para una jornada estándar de ocho horas.
Si nos fijamos en las estadísticas macroeconómicas más amplias, para 2024 se recogen también estimaciones internacionales que sitúan el salario mínimo tailandés en torno a 260,9 $ al mes (unos 236 €), con proyecciones de subida hacia 2026. Estas cantidades ayudan a encajar el SMI dentro del conjunto de indicadores clave como PIB, deuda o gasto público.
Evolución histórica y previsiones del salario mínimo tailandés
A nivel histórico, los datos de salarios mínimos diarios muestran que, en perspectiva larga, Tailandia ha pasado de salarios muy bajos a comienzos de los años setenta a valores mucho más elevados hoy, aunque todavía modestos para estándares occidentales. En 1973 el salario mínimo diario apenas alcanzaba los 12 THB, mientras que en los últimos años se han tocado máximos de 400 THB por día.
En 2025 y 2026, diversas fuentes señalan que el salario mínimo diario se sitúa o se proyecta en torno a 400 THB/día, con un promedio histórico cercano a los 174 THB/día desde 1973. Este crecimiento gradual refleja el aumento del nivel de vida, la inflación acumulada y la necesidad de sostener el consumo interno en una economía cada vez más industrializada y orientada a los servicios.
De cara al futuro inmediato, algunos modelos macroeconómicos y econométricos apuntan a que el salario mínimo diario podría situarse alrededor de 374 THB a finales de 2026 y en el entorno de 385 THB/día para 2027, aunque otras estimaciones y decisiones políticas ya han impulsado cifras cercanas o iguales a 400 THB diarios en determinadas zonas. Estas diferencias responden a cambios de calendario, ajustes provinciales y revisiones posteriores de las propuestas iniciales.
Este proceso de actualización no es lineal: el salario mínimo se revisa periódicamente por un comité tripartito que evalúa factores como inflación, productividad, situación del empleo, competitividad y coste de la vida. Las subidas, como la de 2,9 % definida a finales de 2024, suelen ser fruto de negociaciones intensas entre gobierno, sindicatos y patronal.
En paralelo a la evolución del salario mínimo, en los últimos años también han subido los salarios medios: el salario medio mensual en Tailandia alcanzó unos 15.737,61 THB en el cuarto trimestre de 2024, frente a los aproximadamente 10.803 THB de media si se observa toda la serie desde 1999. Esto marca un máximo histórico frente a los 6.344 THB del año 2000, mostrando una clara tendencia al alza a largo plazo.
Cómo se fija el salario mínimo y qué cambios se han anunciado
La fijación del salario mínimo en Tailandia recae en un órgano tripartito: el Consejo Nacional de Salarios o Consejo Tripartito. Este consejo está formado por 15 miembros repartidos entre representantes del gobierno, de los empleadores y de los trabajadores, que analizan datos económicos y laborales para proponer y aprobar las nuevas cuantías.
Hasta hace poco, el sistema era predominantemente centralizado, pero a partir de 2025 se introduce una descentralización importante: se crean 77 subcomités provinciales encargados de proponer el salario mínimo en función de la realidad de cada provincia. Estos comités analizan el coste de la vida local, la estructura productiva, la situación del mercado laboral y otros factores territoriales.
En diciembre de 2024 se acordó un nuevo incremento, de media un 2,9 % adicional sobre las cuantías previas. Este fue el último reajuste general importante de ámbito nacional, después del gran aumento que había entrado en vigor en octubre de 2022. En cualquier caso, las revisiones posteriores dependen de la evolución económica y de la negociación política.
El primer ministro tailandés, Srettha Thavisin, ha defendido abiertamente una política de subidas más ambiciosas. En reuniones de gabinete ha destacado que los salarios de los trabajadores apenas han crecido algo más de un 10 % en la última década, una cifra considerada insuficiente dada la inflación acumulada y el encarecimiento de la vida, sobre todo en grandes núcleos urbanos.
Dentro de esa estrategia, el partido en el gobierno, Pheu Thai, ha impulsado la idea de elevar el salario mínimo diario hasta los 400 THB en todo el país. Este objetivo se plantea como una herramienta para estimular el consumo interno y apoyar el crecimiento de la segunda economía más grande del Sudeste Asiático, que en los últimos años ha quedado por detrás de algunos vecinos de la región en dinamismo.
La iniciativa, sin embargo, ha generado críticas. La Cámara de Comercio tailandesa y el consejo de transportistas han mostrado su desacuerdo, alegando que un aumento rápido del salario mínimo podría lastrar la competitividad, encarecer los costes de producción y empujar al alza la inflación. Este choque entre mejora de ingresos y riesgo para la competitividad exterior es uno de los grandes dilemas de la política salarial del país.
Diferencias provinciales: rango entre 330 y 400 THB diarios
Una de las claves para entender el salario mínimo tailandés es que no existe una única cifra para todo el país. El salario mínimo es legal y obligatorio, pero varía por provincia y, en algunos casos, por agrupaciones específicas de distritos dentro de una misma región.
A finales de 2024, las cifras oficiales sitúan el salario mínimo diario entre 330 y 370 THB, dependiendo de la provincia. Esto significa que un trabajador de jornada completa puede cobrar más o menos por el mismo trabajo en función del lugar donde se encuentra su empresa, algo relativamente habitual en países con grandes diferencias regionales de coste de vida.
Si agrupamos de forma ilustrativa, se pueden distinguir tres franjas principales: provincias de alta tasa, media y baja. En las de mayor coste de la vida, como Bangkok o Phuket, las tasas se sitúan cerca de la parte alta del intervalo; en provincias con menor desarrollo económico, la remuneración mínima cae hacia la parte baja del rango.
Tras los últimos ajustes y las decisiones más recientes, en 2025 se manejan ya cifras algo superiores, de modo que el salario mínimo diario puede oscilar entre 337 y 400 THB según la zona. Algunos ejemplos destacados son especialmente ilustrativos del mosaico provincial.
En la franja más alta se encuentran Chachoengsao, Chonburi, Koh Samui (Surat Thani), Phuket y Rayong, con un salario mínimo de 400 THB diarios. También sobresalen los distritos de Hat Yai (Songkhla) y Muang (Chiang Mai), donde el mínimo se sitúa en 380 THB por día, reflejando un tejido económico más dinámico, con turismo, industria y servicios avanzados.
En el caso de la capital y su área metropolitana, que concentran buena parte del empleo formal, Bangkok y las provincias periféricas como Nakhon Pathom, Nonthaburi, Pathum Thani, Samut Prakan y Samut Sakhon cuentan con un salario mínimo diario de 372 THB. A pesar de ser una de las zonas más caras del país, esta cifra convive con costes de alquiler y servicios bastante elevados.
En la parte baja del abanico se sitúan provincias del sur con menos desarrollo, como Narathiwat, Pattani y Yala, donde el salario mínimo diario es de 337 THB. Son zonas con menor peso del turismo internacional y de las industrias de alto valor añadido, lo que se traduce en retribuciones más modestas.
Requisitos legales, cobertura y fiscalidad sobre el salario mínimo
La normativa tailandesa establece que el salario mínimo se aplica a todos los trabajadores que presten servicios en el país, independientemente de su nacionalidad o del tipo de contrato. Esto incluye trabajadores a tiempo completo, a tiempo parcial y temporales, así como empleados locales y extranjeros con contrato local.
Además del salario base, los empleadores deben respetar las reglas sobre horas de trabajo, pago de horas extra, descansos y festivos. Estas obligaciones influyen en la remuneración total, ya que las horas extraordinarias, los trabajos en días festivos o en turnos especiales suelen retribuirse con recargos porcentuales sobre la tarifa normal.
En materia de cotizaciones, sobre el salario mínimo tailandés pueden aplicarse diversas retenciones. Una de las más relevantes es la contribución al Fondo de Seguridad Social, que suele situarse en torno al 5 % del salario, con un tope aproximado de 750 THB mensuales. Tanto el empleador como el trabajador contribuyen al sistema, que cubre prestaciones como enfermedad, maternidad, discapacidad, fallecimiento, ayudas por hijos y pensión de vejez.
El impuesto sobre la renta personal también juega su papel. Existe una exención para quienes ganan hasta 150.000 THB anuales, de forma que los trabajadores que se mueven muy cerca del salario mínimo a menudo quedan total o casi totalmente fuera de la carga fiscal directa. A partir de ese umbral, las tablas son progresivas, con tipos marginales que van desde el 5 % hasta aproximadamente el 35 % para los tramos de ingresos más altos.
No hay diferencias de salario mínimo por edad: la legislación no marca un SMI más bajo para jóvenes. Sin embargo, sí contempla esquemas específicos para estudiantes que trabajan algunas horas en el sector servicios. Estos estudiantes suelen estar remunerados por hora y, por ejemplo, en Bangkok pueden alcanzar una media mensual cercana a los 15.000 THB, siempre en función de la disponibilidad horaria y el tipo de trabajo.
Salario medio en Tailandia y brecha con el mínimo
Para entender de verdad la situación laboral en el país es útil comparar el salario mínimo con el salario medio. Los datos más recientes apuntan a que el salario medio mensual en Tailandia ronda los 15.052 THB, aunque en 2024 se han registrado máximos trimestrales algo superiores, en torno a 15.737,61 THB.
En términos de poder adquisitivo internacional, estos aproximadamente 15.000 THB mensuales equivalen a unos 2.600-2.700 R$ si se convierte a reales brasileños, o a una cantidad bastante inferior a la de los países europeos en euros, aunque los precios también son notablemente más bajos en muchos ámbitos (alimentación local, transporte básico, ciertos servicios).
Las diferencias internas son muy claras: en Bangkok, la renta media mensual por hogar alcanza los 39.100 THB, mientras que en la zona noreste del país desciende a unos 22.520 THB. Esta dispersión refleja la concentración de empleos cualificados y mejor pagados en la capital y los polos turísticos o industriales, frente a las zonas más rurales o menos desarrolladas.
Comparando el salario medio con el mínimo, se aprecia que muchos trabajadores se sitúan no muy lejos del suelo legal, sobre todo en sectores de baja cualificación como hostelería básica, comercio minorista o determinadas actividades manufactureras. El salto hacia niveles salariales altos suele requerir formación superior, habilidades técnicas específicas o experiencia en puestos de responsabilidad.
En el plano estadístico, desde 1999 el salario medio ha pasado de algo más de 6.000 THB mensuales a superar los 15.000 THB, lo que supone más que duplicar los ingresos nominales en algo más de dos décadas. No obstante, la inflación, especialmente en vivienda y energía, ha absorbido buena parte de ese incremento para muchos hogares.
Salarios competitivos por sector y niveles profesionales
Más allá del salario mínimo, el mercado laboral tailandés muestra una fuerte segmentación según sector, experiencia y formación. Los puestos tecnológicos, de ingeniería y de gestión tienden a pagar bastante por encima del SMI, mientras que trabajos de baja cualificación se mueven cerca del mínimo legal.
En el ámbito de las tecnologías de la información, por ejemplo, un desarrollador de software en Tailandia puede ganar entre 25.000 y 40.000 THB mensuales en nivel de entrada, entre 40.000 y 70.000 THB en nivel medio y, en puestos sénior o de liderazgo, superar con facilidad los 70.000 THB, incluso acercándose a 150.000 THB o más al mes en empresas multinacionales.
En marketing, un ejecutivo de marketing junior suele moverse entre 20.000 y 35.000 THB mensuales, subiendo a una franja de 35.000-60.000 THB en perfiles intermedios y a 60.000-120.000 THB o más en cargos sénior, especialmente en compañías grandes o con fuerte presencia internacional.
Profesiones como contabilidad, recursos humanos o ingeniería de manufactura muestran estructuras parecidas: salarios de entrada que parten en torno a 22.000-30.000 THB y pueden escalar hasta 130.000-150.000 THB mensuales en posiciones de alta responsabilidad. Estos rangos reflejan la prima por cualificación técnica, experiencia y dominio de idiomas extranjeros.
En el otro extremo, puestos como representante de atención al cliente arrancan cerca de 18.000-28.000 THB al mes y alcanzan 45.000-80.000 THB en perfiles más experimentados, siempre que se trate de empresas estructuradas. Aunque son salarios por encima del mínimo, la diferencia no es tan amplia como en los sectores altamente especializados.
En cualquier caso, estas bandas salariales son aproximadas y dependen mucho del tamaño de la empresa, del tipo de contrato, de la localización (Bangkok frente a ciudades de provincias) y del sector concreto. Las multinacionales suelen pagar sueldos más altos y ofrecer mejores paquetes de beneficios que las pequeñas y medianas empresas locales.
Salarios mínimos diferenciados para extranjeros cualificados
Uno de los elementos menos conocidos fuera del país es que, para determinados perfiles, existen requisitos de salario mínimo específicos según la nacionalidad del trabajador extranjero. Estas reglas buscan atraer talento cualificado y, al mismo tiempo, preservar un cierto equilibrio frente a la mano de obra local.
Para profesionales procedentes de Canadá, Estados Unidos y Japón, el salario mínimo mensual exigido puede rondar los 60.000 THB. Para trabajadores de Europa y Australia, la referencia desciende a unos 50.000 THB, mientras que para nacionales de Corea del Sur, Malasia, Hong Kong, Taiwán y Singapur se fija en torno a los 45.000 THB.
En el caso de empleados procedentes de China, países del Sudeste Asiático como Indonesia o Filipinas, India y Oriente Medio, el mínimo se sitúa alrededor de 35.000 THB mensuales. Finalmente, para trabajadores de África, Vietnam, Laos, Myanmar y Camboya, la referencia se coloca en unos 25.000 THB al mes.
Estas cifras no son el salario real que se acaba cobrando en todos los casos, sino umbrales mínimos para tramitar permisos de trabajo o para determinados tipos de visado laboral. En muchos sectores corporativos, los paquetes salariales finales superan con creces esos límites, combinando sueldo base con bonus, dietas y otros complementos.
Bonos, complementos y estructura típica de la remuneración
En Tailandia, como en otros países de la región, el salario base es solo una parte del paquete de compensación. Es bastante habitual que los empleados reciban bonos y asignaciones adicionales que pueden representar una proporción relevante de los ingresos anuales.
El más conocido es el bono anual o “13.º salario”, que muchas empresas otorgan en función de los resultados del año y del desempeño individual. Puede tratarse de una cantidad fija o de varios meses de salario, lo que genera una fuerte expectativa entre los empleados y actúa como incentivo de productividad.
Además del bono general, hay bonos por rendimiento o por objetivos específicos, que se vinculan al cumplimiento de metas individuales, del equipo o del departamento. En sectores como ventas, banca, tecnología o servicios B2B, estos componentes variables pueden marcar grandes diferencias entre dos trabajadores con el mismo sueldo base.
En el apartado de beneficios sociales, una parte importante del tejido empresarial ofrece fondos de previsión o planes de ahorro para la jubilación, con aportaciones tanto del empleador como del empleado sobre un porcentaje del salario. Aunque no es obligatorio para todas las empresas, se ha generalizado entre las compañías medianas y grandes que compiten por atraer perfiles cualificados.
Junto a esto se encuentran las contribuciones obligatorias a la Seguridad Social tailandesa, que cubre un abanico de prestaciones (enfermedad, maternidad, discapacidad, fallecimiento, ayudas infantiles y pensión). Para el trabajador, se traduce en deducciones mensuales automáticas sobre la nómina, compartidas con la empresa.
También son muy habituales diversas asignaciones o allowances como complemento al sueldo: ayudas de transporte para cubrir los desplazamientos diarios, asignaciones de vivienda para empleados reubicados o en puestos directivos, dietas de comida en trabajos que requieren viajes frecuentes o largas jornadas, e incluso complementos por coste de la vida (COLA), menos frecuentes hoy pero todavía presentes en ciertos convenios.
Ciclo de nómina y métodos de pago habituales
La gran mayoría de empresas en Tailandia utiliza un ciclo de nómina mensual, con pagos que suelen efectuarse al final de cada mes o en los primeros días del mes siguiente. En algunos sectores concretos, o para determinados colectivos, se pueden dar esquemas quincenales, pero son menos comunes.
En cuanto a la forma de pago, la práctica estándar es el abono del salario mediante transferencia bancaria directa a una cuenta tailandesa a nombre del trabajador. Esto obliga a cualquier empleado, local o extranjero, a disponer de una cuenta bancaria en el país para poder cobrar su nómina con normalidad.
El pago en efectivo en empleos formales es muy poco frecuente, entre otras cosas por cuestiones de registro, trazabilidad y cumplimiento fiscal. Las autoridades laborales insisten en que el empleador debe proporcionar un recibo de salario detallado, con el desglose del salario bruto, las deducciones obligatorias (impuestos, seguridad social, fondos de previsión, etc.) y el importe neto a percibir.
Con el avance de la digitalización, también se han extendido las herramientas de banca online y aplicaciones móviles, tanto para los pagos de empresa a empleado como para que los trabajadores gestionen sus gastos y transferencias, especialmente quienes manejan varias divisas o viven entre Tailandia y otros países.
¿Se puede vivir con el salario mínimo en Tailandia?
La gran pregunta para muchos expatriados y para parte de la población local es si es viable cubrir los gastos básicos con un salario mínimo. La respuesta depende mucho de la zona del país y del estilo de vida, pero en general no es sencillo, especialmente en los enclaves urbanos más desarrollados.
Tomando como referencia Bangkok, donde el salario mínimo ronda los 372 THB diarios, un trabajador a jornada completa de cinco días a la semana podría reunir en torno a 7.440 THB al mes únicamente en salario base. Esta cifra se queda corta frente al coste real de la vida en la capital, por lo que muchas personas necesitan complementar sus ingresos con horas extra, trabajos secundarios o apoyo familiar.
En ciudades turísticas como Phuket, donde el salario mínimo puede llegar a 400 THB diarios, el coste de la vivienda es elevado. Un alquiler modesto puede superar fácilmente los 5.000 THB mensuales, a lo que hay que sumar gastos de transporte, suministros y alimentación. Solo con esos conceptos básicos, se puede consumir la mayor parte del salario mínimo mensual.
Las estimaciones habituales sitúan los costes mínimos de alquiler y transporte en torno a 9.000 THB mensuales en Bangkok, mientras que la alimentación básica puede moverse entre 2.000 y 3.500 THB al mes si se recurre sobre todo a comida local y se evitan restaurantes de alto precio. Por tanto, un trabajador que gane exactamente el mínimo tendría dificultades para cuadrar las cuentas sin recurrir a compartición de vivienda o recortes drásticos.
A esto se añaden otros gastos inevitables: suministros de agua, electricidad, internet, telefonía móvil y pequeños gastos de ocio. Quienes consiguen mantener un nivel de vida más holgado suelen cobrar por encima del mínimo, vivir fuera de las zonas más caras o combinar varios ingresos en el mismo hogar.
En cambio, en provincias con salarios mínimos más bajos pero también con estilos de vida más frugales y alquileres sensiblemente más económicos, es posible que un salario cercano al mínimo permita una vida modesta pero relativamente estable, siempre que no haya cargas familiares importantes y se eviten deudas o gastos superfluos.
En este contexto, muchas personas que se plantean mudarse al país optan por buscar trabajos por encima del salario mínimo o fuentes de ingresos extranjeras (trabajo remoto, proyectos internacionales) y utilizar cuentas multimoneda y servicios de cambio con bajas comisiones para gestionar el coste de las conversiones entre bahts y otras divisas.
Con todo este panorama, Tailandia se presenta como un país donde la realidad del salario mínimo convive con grandes oportunidades para perfiles cualificados, fuertes diferencias territoriales, un mercado laboral dinámico y un debate político intenso sobre cómo subir los sueldos sin dañar la competitividad de la economía ni disparar la inflación.

